Paul, el pulpo alemán que habita en el acuario Sea Life de Oberhausen, se ha convertido en toda una celebridad ya que, no sólo está pronosticando, sino que está adivinando los resultados de los partidos en el Mundial de Sudáfrica, y en especial las victorias de la selección alemana.

Dicho ritual consiste en sumergir en la pecera en la que vive Paul, dos frascos llenos de mejillones, vestidos cada uno de ellos con las banderas de los equipos correspondientes. Entonces el pulpo se decantará por la selección ganadora nadando hasta uno de los recipientes y comiéndose su contenido.
Hasta ahora, Paul no ha cometido ni un sólo error en ninguna de sus predicciones y ya ha augurado la victora de Alemania contra su siguiente rival, Argentina, aunque no será un partido fácil pues estuvo más de una hora luchando para conseguir el alimento del frasco de la selección germana, según los organizadores.
¿Apostamos por la intuición del pulpo?







Estos pequeños ratones ingleses no podían esperar ya más a la llegada de junio, y con él, el maravilloso torneo de Wimbledon. Y la noticia no se trata precisamente, como previsiblemente se podría esperar, del partido más largo de toda la historia del tenis, con una duración de más de 11 horas, no no no, nada de eso. 